LA UNIVERSIDAD EN NÚMEROS

LA UNIVERSIDAD EN NÚMEROS

Esta semana se ha hecho público el informe sobre “La Universidad Española en Cifras” que la CRUE realiza regularmente. En este caso, con datos actualizados al curso 2017-2018. Podéis descargaros todas las versiones del informe en la página (http://www.crue.org/Comunicacion/Noticias/uec%202017%202018.aspx). La verdad es que la versión completa es larga, completa y muy poco digestiva. No es una crítica a los autores, nada de eso, simplemente que el resultado de los estudios estadísticos descriptivos, como en este caso, suelen ser largos y farragosos. El resumen ejecutivo es mucho más manejable y más aún la presentación usada en el acto público de presentación. La cita correspondiente sería la siguiente:

Armenteros, J.A. & Pérez, J.A. (2020). La Universidad Española en Cifras – 2017/2018. CRUE Universidades Españolas. ISBN 978-84-09-18182-7.

Me ha llevado cierto tiempo revisar todos los apartados del informe, situarme en cada rincón del análisis y seleccionar aquellos datos y resultados que me parecen especialmente relevantes. La mayoría de las conclusiones vienen a rematar conceptos ya conocidos y esperables, pero hay algunos que vienen a romper creencias infundadas y no justificadas o ayudan a matizar comentarios reiterados una y otra vez que no son tan claros como creemos. No puedo mencionarlos todos, pero si algunos. Os ahorro el trabajo de submarinismo sistemático de partes del informe y os dejo algunas de estas frases del informe, y que cada cual haga su valoración:

  • España no ocupa un lugar destacado en el nivel de formación de su población o de su población joven. Su posición está muy próxima a la media de los países desarrollados, precisamente entre la media de la OCDE y la media de la UE-23.
  • En España, aunque la preferencia de los jóvenes por cursar estudios universitarios ha crecido 8,2 puntos porcentuales, no sobran ni estudiantes universitarios ni titulados universitarios.
  • En su esfuerzo por captar demanda, universidades públicas y privadas han incrementado su oferta de titulaciones casi un 20% por encima de la variación de su demanda, lo que puede haber reducido su eficiencia, al disminuir el tamaño medio de estudiantes por titulación.
  • La política de becas otorga al alumno perteneciente al colectivo más desfavorecido una ayuda anual de 2.550 euros y 2.624 euros para los estudiantes de grado y máster, y de 4.050 euros y 4.124 euros en el caso de que los estudiantes perciban ayuda por cambio de residencia familiar. Con estos importes no cabe la menor duda que el esfuerzo público para garantizar la igualdad de oportunidades es insuficiente. La actual estructura de las becas universitarias, con cuantía fija y variable, añade una inaceptable demora en la concesión e incertidumbre en el montante de la dotación económica a percibir por el beneficiario.
  • El rendimiento académico del Sistema Universitario Español resulta equiparable e incluso mejor que el del resto de los sistemas universitarios de los países desarrollados, situándose sólo por detrás de cinco países de los 22 analizados: Reino Unido, Irlanda, Israel, Japón y Corea del Sur. La mejoría experimentada en el rendimiento académico de los alumnos de enseñanzas de grado de las universidades públicas presenciales supone el cambio más notorio de los registrados en el SUE en la última década, tanto por su extensión como por su intensidad.
  • En las universidades públicas es notorio el déficit de recursos dedicados a conocer la dimensión y extensión del fracaso universitario.
  • Aunque en 2017 la economía española ya había recuperado el nivel nominal de su PIB previo a la crisis, el gasto en I+D de España era en 2017 un 13% inferior al de 2009, en términos de porcentaje sobre el PIB.
  • Las universidades españolas desarrollan su actividad científica en un entorno de gasto en I+D que está en la mitad y la cuarta parte de los países que sitúan a sus universidades en el TOP 200 de los rankings internacionales de referencia. Difícilmente podría situar más universidades en el TOP 200 de ARWU. Sin embargo, la calidad media de nuestras universidades es excelente, 38 de ellas se sitúan en el TOP 1000 mundial.
  • Los diferenciales de precios públicos por regiones siguen siendo muy amplios: los de Cataluña triplican los de Galicia o de Andalucía. El esfuerzo del pago de los precios públicos universitarios sobre la capacidad de renta familiar abarca desde el 7% en Catalunya hasta el 2,6% en Galicia.
  • Las universidades públicas presentan notables diferencias en los niveles de financiación pública que reciben anualmente del presupuesto de su correspondiente Comunidad Autónoma. En 2017 la brecha de las diferencias de financiación media por estudiante, de la mayor a la menor financiada, alcanzaba 71,2 puntos porcentuales.

Podríamos identificar muchas más conclusiones para discutirlas con tiempo y con propuestas encima de la mesa. Este es mi primer, modesto y pequeño granito de arena para que reaccionemos ante tantos retos. Ahí lo dejo,…por ahora.

 

 

Joan Guàrdia i Olmos

Barcelona, 9 de febrero de 2020

 

 

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